Es una escena que se repite en miles de compañías, valles y casonas antiguas de Paraguay. Es de noche. Alguien ve una luz extraña que “camina” por el campo. O un perro negro sin cabeza que aparece y desaparece. O simplemente, siente un escalofrío inexplicable en una esquina del patio.
La conclusión es inmediata y susurrada con mezcla de miedo y codicia: “Acá hay Plata Yvyguy”.
En Paraguay, la búsqueda de tesoros enterrados no es un pasatiempo; es casi una religión. Desde las familias más humildes hasta políticos poderosos han invertido fortunas rompiendo pisos y cavando pozos en busca de las libras esterlinas escondidas durante la Guerra de la Triple Alianza. Pero, ¿cuánto hay de verdad histórica y cuánto de leyenda urbana? ¿Existen realmente los “espíritus guardianes” que mueven el tesoro si el buscador no es el elegido?
En Angiru.net, encendemos la linterna para descender al pozo de este misterio nacional.
El Origen: ¿Por qué hay tanto oro enterrado en Paraguay?
A diferencia de las leyendas de piratas en el Caribe, el mito de la Plata Yvyguy tiene una base histórica trágica y real: La Guerra de la Triple Alianza (1864-1870).
Durante la retirada del ejército paraguayo y el éxodo de las familias (Las Residentas) hacia Cerro Corá, el país estaba siendo saqueado por las tropas brasileñas y argentinas. Los paraguayos, ante la inminente invasión de Asunción y otras ciudades, tuvieron que huir con lo puesto.
Las familias adineradas de la época no podían llevarse sus cofres con joyas, monedas de oro (libras esterlinas), platería y documentos. Los bancos no existían o no eran seguros. La solución desesperada fue enterrarlo. Lo enterraron bajo árboles característicos (tajy, gomero), cerca de arroyos o dentro de cántaros de barro y cofres de hierro en los cimientos de sus casas, con la esperanza de volver a recuperarlos cuando terminara la guerra.
El problema trágico es que la mayoría nunca volvió. Murieron en combate o de hambre en la Diagonal de Sangre. Los dueños del oro perecieron, y el secreto de la ubicación quedó bajo tierra, esperando ser descubierto.
Las Señales: Cuando el tesoro “se manifiesta”
Aquí es donde la historia choca con lo sobrenatural. Según la tradición popular, la Plata Yvyguy no es solo metal; tiene “vida” o está custodiada por las almas de sus dueños (Pora).
Los buscadores de tesoros (una comunidad enorme en Paraguay) aseguran que el oro emite señales:
A. La Luz (La Llama)
Es la señal más famosa. Se dice que en las noches de tormenta o fechas santas, el oro desprende una llama de color azulada o verdosa que sale de la tierra y “baila”. La explicación científica habla de gases (metano) o fósforo de huesos, pero para el buscador, es la marca del sitio exacto.
B. El Perro Sin Cabeza y el Grito
Muchos testimonios coinciden en apariciones terroríficas cerca de los entierros. Un perro negro enorme, un soldado que hace guardia o ruidos de cadenas. Según el mito, son los espíritus puestos por el dueño original para cuidar el tesoro.
C. El Olor
Al cavar, si de repente se siente un olor a pólvora, azufre o podrido (sin haber cañerías cerca), se dice que se está cerca. Pero cuidado: también se dice que estos gases pueden ser tóxicos (el famoso “antimonio” o mercurio) puesto como trampa.
“Tye Raku”: La Maldición del Buscador
¿Por qué es tan difícil encontrarlo? La creencia popular dice que el tesoro tiene “dueño” (destinatario). Si vos no sos la persona destinada a encontrar ese oro, por más que tengas el mejor detector de metales del mundo, el tesoro se va a “mover”.
- El desplazamiento: Muchos albañiles cuentan historias de haber encontrado un cántaro, ir a buscar una pala, y al volver, el cántaro ya no está o se ha convertido en carbón.
- La desgracia: Se dice que quien desentierra un tesoro que no le pertenece, o no cumple la promesa (hacer una misa, donar una parte), sufre de Tye Raku (mala suerte crónica). La familia enferma, el dinero se esfuma o ocurren tragedias.
Tecnología vs. Mito: La fiebre de los detectores
Hoy en día, la búsqueda ha evolucionado. Ya no se usa tanto la “varilla de radiestesia”. Ahora se usan detectores de inducción de pulsos que cuestan miles de dólares, radares de penetración terrestre (GPR) y escáneres 3D.
Existen grupos de Facebook en Paraguay con miles de miembros que comparten fotos de hallazgos: balas de cañón, botones de uniformes, monedas de la época de los López y, muy de vez en cuando, la codiciada libra esterlina de oro. Sin embargo, incluso los buscadores más tecnológicos respetan el mito. Muchos llevan “agua bendita” o contratan a un “médium” antes de prender el escáner.
Casos Famosos (y trágicos)
La historia reciente de Paraguay está llena de excavaciones mediáticas:
- El Parque Caballero: En pleno centro de Asunción, se han realizado excavaciones buscando túneles y tesoros del Mariscal López, muchas veces con apoyo oficial.
- Capiatá y J.A. Saldívar: Son zonas “calientes” por ser ruta de las tropas. Cada tanto aparece una noticia de vecinos peleados por un pozo en la medianera.
- El caso de Areguá: Donde excavaciones ilegales pusieron en riesgo casonas patrimoniales.
¿Qué dice la Ley? (Si encuentro, ¿es mío?)
Si tenés la suerte de toparte con un cántaro lleno de monedas de oro en tu patio, ¿te lo podés quedar?
El Código Civil Paraguayo es claro (aunque pocos lo leen):
- En terreno propio: Si lo encontrás en tu terreno, el tesoro es 100% tuyo.
- En terreno ajeno: Si lo encontrás en el terreno de un vecino (con su permiso para buscar), el tesoro se divide 50% para el descubridor y 50% para el dueño del terreno.
- Patrimonio Histórico: Aquí está la trampa. Si lo que encontrás son objetos de valor histórico arqueológico incalculable (sables del Mariscal, documentos de estado), el Estado puede intervenir y reclamarlo como Patrimonio Cultural, aunque debería indemnizarte.
La Realidad Científica: El peligro de cavar
Más allá de los fantasmas, buscar Plata Yvyguy es peligroso físicamente.
- Derrumbes: Cavar pozos de 5 o 10 metros sin entibación (soportes) ha causado la muerte de muchos buscadores aplastados por la tierra roja paraguaya.
- Gases Tóxicos: Los pozos antiguos pueden acumular gases letales.
- Estafadores: El mundo del tesoro está lleno de “videntes” que cobran fortunas por “leer el patio” y marcar un lugar falso, estafando a familias desesperadas.
La Plata Yvyguy es mucho más que oro. Es la esperanza mágica de salir de la pobreza de un día para el otro. Es la conexión con nuestros antepasados y el dolor de una guerra que nunca terminó de cerrar sus heridas.
Quizás, el verdadero tesoro no sea el metal enterrado, sino las historias que nos contamos alrededor de esos pozos imaginarios. Pero, por las dudas, si ves una luz azul en tu patio esta noche… no la ignores.

